jueves, 4 de diciembre de 2014

LAS COMPETENCIAS BÁSICAS SEGÚN LA LOMCE

Desde este curso, una nueva ley de Educación ha entrado en vigor en España. la LOMCE. Con ella ha venido un pequeño cambio en lo que anteriormente llamábamos competencias básicas. Ahora en vez de llamarse competencias básicas se denominan competencias clave. Vamos a conocerlas más de cerca.

Con competencias clave, según el Parlamento Europeo y Consejo, en su documento sobre "Recomendaciones sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente". se hace referencia a "la combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto. Las competencias clave son aquéllas que todas las personas precisan para su realización y desarrollo
personales, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo". Son el conjunto de aprendizajes, habilidades y actitudes de todo tipo y adquiridos en diversos contextos que son aplicados en diferentes situaciones de la vida real y académica.

En el artículo 2 del Real Decreto 126/2014 se enumeran las 7 competencias clave que existen actualmente:

1. Comunicación lingüística: se refiere al dominio de destrezas comunicativas en diferentes registros, con capacidad de comprensión crítica en todos los soportes.

2. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología: destrezas relacionadas con la iniciativa científica, con el desarrollo de espíritu de investigación y con el uso de los números como lenguaje en diversos soportes.

3. Competencia digital: hace referencia al dominio de las nuevas tecnologías, la seguridad en la red y la valoración crítica de su impacto en la sociedad.

4. Aprender a aprender: refiriéndose a las habilidades relacionadas con el tratamiento de textos, realización de esquemas, capacidades de resumen y valoración del aprendizaje como herramienta social.

5. Competencias sociales y cívicas: relacionado con los conocimientos de las instituciones, el desarrollo de valores críticos y la adquisición de destrezas de análisis social utilizando diferentes medios y soportes.

6. Sentido de iniciativa y espíritu de emprendedor: aúna elementos de desarrollo de la autonomía personal, conocimientos del mundo económico y valoración del entorno social y empresarial.

7. Conciencia y expresión culturales: engloba conocimientos sobre la cultura propia y ajena, el respeto por las diferencias y la valoración de la interculturalidad en nuestra sociedad.

Espero que os haya servido de ayuda para entender un poco más qué competencias debemos fomentar en nuestra función como docentes.

¡Hasta la semana que viene!

jueves, 27 de noviembre de 2014

LA IMPORTANCIA DE ELABORAR BUENOS PROYECTOS DE ANIMACIÓN LECTORA

Fomentar la lectura debe ser siempre uno de los objetivos principales de todas las personas que tienen la responsabilidad de educar a las nuevas generaciones. Docentes, bibliotecarios, escritores, profesionales de la animación sociocultural y también, cada vez más, padres y madres, se tienen que plantear cómo transmitir el interés por la lectura a los niños con más posibilidades de éxito para crear en ellos el hábito lector e iniciarles en el camino del aprendizaje autónomo: es decir, que sean capaces de aprender a aprender. 

Creemos que una de las finalidades primordiales de la educación debe ser conseguir ciudadanos lectores. Sobre todo, porque sin la adquisición de esta habilidad privamos a las personas del conocimiento personal cívico y cultural necesario para moverse en la sociedad con autonomía consciente y libertad plena. 

Esta idea debe ser compartida por toda la comunidad educativa y se debe concretar un plan de fomento a la lectura de centro que sea capaz de unificar estrategias, optimizar recursos y sistematizar acciones para obtener resultados más satisfactorios entre el alumnado del centro que incrementen los índices de lectura, favorezcan la comprensión lectora y que impliquen el aprendizaje de las competencias básicas, especialmente: La comunicación lingüística. El tratamiento de la información y la competencia digital. La competencia cultural y artística. La competencia para aprender a aprender.

Por tanto, queda muy claro que fomentar la lectura forma parte de las obligaciones profesionales de todo profesorado porque la adquisición del hábito de la lectura no responde a una evolución natural. Los niños y las niñas aprenden a leer porque alguien les enseña. Se trata de una adquisición que pertenece al ámbito cultural y que forma parte de un proceso más general de acceso al lenguaje. En consecuencia, es necesario un contexto social y familiar que estimule el aprendizaje. 

Y esta es precisamente nuestra misión como docentes: facilitar al alumnado la adquisición del hábito de la lectura. En otras palabras: debemos ser mediadores y hacer de puente entre los libros y los niños, estimularlos y, sobre todo, orientarlos en las lecturas.